viernes, 7 de diciembre de 2007

El Grito, Munch


En este cuadro de Munch el sonido del grito es inaudible. Se representa en forma de ondas por todo el paisaje. Al lado vemos a dos paseantes que no se conmueven ante el grito, no lo oyen. El personaje representa la angustia de un grito no oído, impotencia. Incluso él mismo se tapa los oídos para no escuchar su propio grito.

Munch pintó varias versiones de este cuadro. Al fondo vemos el paisaje de la ciudad de Oslo, ciudad donde podemos encontrar la versión más famosa de este cuadro. Recibió duras críticas por él. Incluso se llegó a recomendar a las mujeres embarazadas que no lo miraran. El régimen nazista le calificó de degenerado y sus cuadros fueron retirados. La gente no quiere oír determinadas cosas. ¿Su grito no se oye o es que la gente no quiere oírlo?




Me da igual si los demás no escuchan mi grito. Quien quiero que lo escuche eres tú.

3 comentarios:

Juan Cosaco dijo...

¿seguro que el grito es suyo?
Es imposible no escuchar tus propios gritos tapándote los oídos... ¿no será que el grito viene de fuera, del mundo?

Thabitha dijo...

"Incluso él mismo se tapa los oídos para no escuchar su propio grito." Eso no quiere decir que lo consiga.
Y su propio grito también es parte de los gritos del mundo.
Saludos.

El ambigú dijo...

Me encanta este cuadro, uno de mis preferidos. Mi prima (gracias) me lo hizo en punto de cruz y por ahí decora una de las paredes de mi casa. Gracias, me gusta mucho el blog