miércoles 11 de noviembre de 2009

Los chicos de historia


Este fin de semana se representó en el Teatro Gayarre de Pamplona ‘Los chicos de historia’, una obra de Alan Bennett, que en esta ocasión dirigía y protagonizaba José María Pou.

En una escuela inglesa, de los años ochenta, un grupo de jóvenes se preparan para su ingreso en Cambridge y Oxford. Dos profesores se enfrentan en su diferente modo de entender la educación: uno como un camino hacia el éxito, el otro como un camino hacia la madurez personal.

Hoy en día la educación se basa en crear seres productivos, máquinas de éxito, educación para el mundo laboral. Y se olvidan de que hay que educar a seres humanos primero. El sistema capitalista centra la educación en el dinero y el éxito pero deja de lado la sensibilidad ya que no es productiva, es “inservible”. Tenemos que fomentar el desarrollo de la sensibilidad hacia el arte, hacia las personas, hacia el mundo. El desarrollo de las emociones, del alma.

En la educación para el éxito laboral todo vale con tal de conseguir el objetivo; “el fin justifica los medios”. Hay que mentir. Sin embargo una educación humana se centra en hacer siempre aquello que dicte tu conciencia. Desarrolla principios y valores fundamentales para que los alumnos puedan actuar conforme a lo que creen. Pero en un mundo en el que domina el dinero y el éxito profesional estas personas no tienen sitio.

El protagonista de esta obra centra sus esfuerzos en plantar una semilla en los corazones de sus alumnos, pasar el relevo para que continúe de generación en generación. Estoy convencida de que solo podrá haber un cambio en la sociedad a través de un cambio en la educación de las nuevas generaciones. Nosotros quizá ya somos una generación perdida, pero las que vengan no, y podrán pasar el relevo.

Para aquellos que no hayáis podido ver esta obra, sabed que hay una versión cinematográfica que dirigió Nicholas Hytner en 2006 y se titula “History Boys

viernes 30 de octubre de 2009

Confianza

Trust, de Hal Hartley

miércoles 28 de octubre de 2009

La tortura no es arte ni cultura


Estos días tengo que estar leyendo la polémica que se teje en torno a la entrega de la medalla al mérito en las Bellas Artes a Francisco Rivera Ordoñez entre el mundo del toreo. Sin embargo, no escucho nada acerca de por qué se le tiene que dar una medalla dirigida a la creación artística a un matador que, lejos de crear, destruye.

Tengo que seguir viendo cómo se defiende la tortura de animales como cultura de este país de salvajes. Si, como dice la
Ministra de “incultura” la señora Gonzalez-Sinde, la cultura es “embajadora" de los valores de la sociedad española, ¡qué vergüenza! Y repito, qué vergüenza que nuestros valores consistan en matar animales de forma cruel y sangrienta. ¿Esa es la "creación artística" que quiere favorecer, señor monarca?


sábado 24 de octubre de 2009

Los amantes



Los amantes - Magritte

Igualdades diferentes


El otro día me explicaban cómo la mujer debe saber conseguir del hombre lo que quiere sin que éste se dé cuenta. La mujer debe dejarse hacer, que le cedan el asiento, que le cojan la chaqueta, que le paguen la cuenta, que le abran la puerta... y a cambio solo se le pide que sea una puta en la cama. Pálida me quedé (no sé si de ira o de incredulidad) cuando me dijeron que “la mujer debe ser una señora en la calle, una mujer en casa y una puta en la cama”.

No me gusta que se hablen de las diferencias entre hombres y mujeres. Pero menos aún si lo que se va a decir es semejante sarta de estupideces. Porque si el mundo funciona así, yo elijo vivir mi vida sola.

Explícame, porque sigo sin entenderlo, por qué yo no puedo abrirle la puerta a un hombre o acercarle un asiento... De la misma manera que se lo hago a una mujer, se lo haré a un hombre, porque yo no veo diferencias, veo seres humanos, personas (que no animales) que se rigen por el respeto y la educación, sean hombres o mujeres lo mismo da.




VAST - Free

martes 20 de octubre de 2009

La vida mata - Diego Vasallo

jueves 8 de octubre de 2009

Space Oddity

Llamando a la torre de control. Algo está fallando. La nave se queda sin combustible y nuestro destino cada vez se aleja más de nosotros. ¿Cómo hemos llegado a esta situación? Deberíamos habernos asegurado antes de que teníamos combustible suficiente para el largo viaje que nos esperaba. Ahora estamos perdidos, en medio del espacio...

... Llamando a la torre de control...

Cuanto más lejos estamos el uno del otro en este espacio sin gravedad, más nos vamos distanciando, hasta perdernos de vista... La Tierra se ve minúscula en la distancia. Algo falla... No podremos aguantar mucho más así. Dame la mano para que no nos alejemos más. Si estamos cerca el uno del otro crearemos una fuerza de atracción. Pero si nos alejamos... estaremos perdidos.

Torre de control... por favor, llamando a torre de control.



David Bowie - Space Oddity