martes 13 de mayo de 2008

El guía del Hermitage


El pasado domingo tuve la oportunidad (por fin) de ver el Guía del Hermitage. Tras varios intentos fallidos, esta vez me trasladé hasta San Sebastián, al Teatro Victoria Eugenia para poder verla. Y he de decir que la obra bien mereció el viaje.

Era la primera vez que estaba en ese teatro; pequeño pero acogedor y realmente hermoso. Nos deslizamos por la alfombra roja y fuimos a parar a la segunda fila del patio de butacas.

El Guía del Hermitage está dirigida por Jorge Eines con texto de Herbert Morote. Basada en un hecho real, nos cuenta la historia de Pavel Filipovich, guía del museo Hermitage. Durante el asedio que sufrió la ciudad de Leningrado en la II Guerra Mundial, este guía se dedicó a hacer visitas guiadas clandestinas a un museo en el que ya no había ninguna obra. Sin embargo, la magia y el sentimiento que ponía en cada descripción, hacía que la gente lograra ver los cuadros que no había.

Esta obra nos muestra así cómo en tiempos de guerra, en los momentos más difíciles, uno se refugia en el arte, la amistad y el amor para poder sobrevivir.

Yo he querido poner de manifiesto cómo hay personas que recurren al arte como una forma de resistencia, como una reafirmación de lo que uno es. Y he querido también reflexionar sobre cómo la amistad y el amor pueden crecer para enfrentarse juntos a la tragedia” Herbert Morote.

El arte no es solo una válvula de escape para olvidar el mundo que te rodea, sino una forma de mantener tus valores, de resistir ante la violencia que nos rodea, una forma de mantener los sueños intactos frente a la presión de la realidad en la que vivimos.

Lo mejor del arte apunta siempre a preservar la facultad creadora, de estimular lo mejor del hombre. Y si como usted dice, el arte tuviera alguna función, yo creo que sería la de despertar lo mejor de la gente, porque los artistas han tenido la virtud de predecir lo que se avecinaba..., el arte funciona como una especie de meteorología del espíritu de la sociedad” Federico Luppi.

La escenografía y la iluminación de la obra colaboran para que nosotros también podamos ver los cuadros que el guía describe con tanta pasión. Así, cuando Pavel va describiendo una obra de arte, la iluminación se vuelve semejante a la que caracteriza la obra del autor del que está hablando. Mientras el sentimiento va creciendo en sus palabras, al fondo del escenario va apareciendo paulatinamente la imagen de la obra para mostrarnos cómo podemos ser capaces de verlo tan solo esforzándonos un poco y poniendo sentimiento en el intento.

He de reconocer mi debilidad por Federico Luppi, actor idóneo para el papel que representa ya que con tres palabras es capaz de hipnotizarte. Sin embargo he de destacar también la actuación de Manu Callau (Igor) quien sorprende con su personaje de guardián del museo, borrachuzo, incrédulo, pero gran amigo del guía y lleno de ternura. En cambio, Ana Labordeta, que interpreta el papel de Sonia, una restauradora de cuadros, miembro del comité de seguridad y esposa de Pavel, hace una actuación demasiado plana, que no transmite pasión y que solo sabe hablar con tono imponente (necesario en su papel, pero quizá exagerado hasta el cansancio).


Y para finalizar la tarde... qué mejor que una última mirada al mar, de noche, cerca, tan cerca que casi rozaba mis pies, sintiendo el olor salado de sus olas. Y vuelta para casa con el buen sabor de una gran obra.

viernes 9 de mayo de 2008

Quisiera saber

Aquí va una joyita del último disco de Pedro Guerra.


miércoles 7 de mayo de 2008

Delicioso suicidio en grupo

Finlandia es un país donde el índice de suicidios es bastante elevado. Al parecer, el frío, la escasez de sol en ocasiones y el nivel de vida hace que su gente tenga tendencia a las depresiones, la tristeza y el suicidio.

“El enemigo más poderoso de los finlandeses es la oscuridad, la apatía sin fin. La melancolía flota sobre el desgraciado pueblo y durante miles de años lo ha mantenido bajo su yugo con tal fuerza, que el alma de éste ha terminado por volverse tenebrosa y grave. Tal es el peso de la congoja, que muchos finlandeses ven la muerte como única salida a su angustia. Una mente taciturna es un enemigo aún más encarnizado y temible que la Unión Soviética”.

El director gerente Rellonen y el coronel Kemppainen se conocen una noche de San Juan cuando ambos intentaban suicidarse en el mismo sitio (¿a qué me suena esto? Sí, este libro no se diferencia mucho de “En picado”). Ambos están de acuerdo en que no son los únicos en esa situación de desesperanza en Finlandia y deciden que sería una buena idea juntar a otros que estén igual y, ya que se van a suicidar, al menos hacerlo de una forma que impacte, que haga a la gente ver que las cosas no van bien por el norte.

De esta manera se junta un buen grupo de aspirantes a suicida en un autobús: La Veloz Korpela S.A. Ahora solo falta encontrar el mejor sitio para llevar a cabo este suicidio colectivo. Así recorrerán una buena parte de Europa, desde los fiordos noruegos hasta el cabo de finisterre en Portugal, pasando por Alemania, Suiza y Francia. Pero ¿por qué ir tan lejos? Intento tras intento encuentran una pega, una excusa para aplazar el buscado final (“En esta vida lo que más importa es la muerte, y tampoco es que sea para tanto”).

(A partir de aquí no creo desvelar nada importante ya que se ve desde el principio, pero es mi obligación advertirlo).

Tan solo un viaje, conocer otros países, otros estilos de vida, otros paisajes... alejarte de tus problemas, del lugar en el que te esperan todas las preocupaciones que has dejado atrás; es lo que necesitaba este grupo para darse cuenta de que la vida puede dar un cambio.

“Por el contrario, el resto del grupo había empezado a dudar sobre la utilidad de un suicidio colectivo. Más de uno se había dado cuenta de que el mundo era un lugar bastante agradable y que los problemas que en la madre patria se les habían presentado como insuperables, les parecían ahora realmente nimios vistos desde aquel rincón, el más alejado de Europa. El largo peregrinar con sus compañeros de infortunio les había devuelto las ganas de vivir. La fraternidad había reforzado su autoestima y el hecho de distanciarse de sus pequeños y cerrados mundos les había proporcionado nuevos horizontes. La vida empezaba a mostrar un nuevo rostro: el futuro se anunciaba más luminoso de lo que hubiesen podido imaginar al comienzo de aquel verano”.

Conclusión: unas vacaciones, un viaje a algún lugar lejano y gente a la que le importes al lado hacen que la vida se haga menos dura.

(Fin de la advertencia)

Arto Paasilinna, el autor de esta novela, es capaz de trasladarnos de unos estados depresivos y de tristeza a otros de alegría y surrealismo con una habilidad pasmosa. Con una gran facilidad para el humor negro y la ironía, Paasilinna critica una sociedad asentada sobre el capitalismo, la publicidad y el consumismo, que se olvida de las personas, de su sociabilidad y de sus sentimientos. Pero a la vez anima al ser humano a salir de esa red corrosiva para poder llevar una vida mejor.

sábado 3 de mayo de 2008

Laars y una chica de verdad

Lars y una chica de verdad está dirigida por Craig Gillespie y cuenta en el reparto con Ryan Gosling (‘Half Nelson’), Patricia Clarkson, Emily Mortimer, Kelli Garner o Paul Schneider .

Lars es un chico enormemente tímido y anti-social. Vive junto a su hermano y su cuñada, que están constantemente pendientes de él pensando que le pasa algo. Un día les presenta a su novia, una chica que conoce por internet y que ha venido al pueblo para quedarse con él. Felices de que Lars por fin haya encontrado el amor, se quedan de piedra al conocerla, ya que Bianca es una muñeca de plástico hecha a medida y comprada por internet.

A partir de entonces, y bajo las indicaciones de un médico, el hermano, la cuñada de Laars y el pueblo entero deberán fingir que Bianca es una chica de verdad.

Esta película nos demuestra cómo el amor y el cariño que sentimos por alguien pueden hacer que seamos capaces de cualquier cosa. El pueblo entero se entrega a la farsa, salen de compras con Bianca, le contratan en una tienda de ropa para que trabaje, se hace voluntaria con los niños, va a la peluquería a cortarse el pelo, hace amigos que están con ella constantemente. Pero solo Laars oye lo que Bianca dice, porque es él el que, en su mente, decide lo que Bianca dice, hace, piensa o siente. Así a lo largo de la relación comenzarán las discusiones, A Laars le surgirán las dudas.

Nos enseña cómo en una pareja, las discusiones absurdas surgen cuando uno de los dos ya no está seguro de la relación. La otra persona puede hacer algo que lo provoque o no hacer nada, pero la discusión estará ahí. Son excusas que se buscan para ir matando poco a poco esa relación. Laars decide cuándo discuten y lo decide porque en su corazón algo está cambiando.

Otra cuestión que plantea es: si una persona es feliz ¿importa el cómo? Laars antes de conocer a Bianca era una persona que no se relacionaba ni con su propio hermano, triste, apagado y que no hablaba. Pero desde que aparece Bianca, cambia por completo. Pasa todo el día con su hermano y su cuñada, se relaciona con la gente del trabajo, habla con ellos e incluso sale, sonríe y llora de felicidad. ¿Qué importa que sea con una muñeca, si ha encontrado la fórmula para ser feliz? ¿Quiénes somos nosotros para abrirle los ojos y romper ese sueño? Él solo busca una persona a la que amar y que no desaparezca, que no se muera y que no le haga daño al tocarle.

Laars y una chica de verdad’ fue nominada al mejor guión original, de Nancy Oliver, la misma guionista de ‘A dos metros bajo tierra’. Y no nos defrauda. Quizá no tiene todo el humor que uno se espera dado su argumento, pero consigue que algo extraordinario e increíble, nos resulte creíble. Nos involucramos en la historia enterneciéndonos, alegrándonos o entristeciéndonos cuando así lo hace el protagonista.


lunes 28 de abril de 2008

La chica del café

La chica del café es una historia de amor y de principios. David Yates dirige esta película con la cumbre del G8 como telón de fondo.

Lawrence (Bill Nighy) es un funcionario que dedica su vida a su trabajo. Tímido e inseguro, un día comparte mesa en un café con Gina (Nelly MacDonald). Tras una breve conversación (el tiempo imprescindible para tomar un café y marcharse de nuevo al trabajo) Lawrence se lanza a ir más allá con esta joven.

En Reykjavic se va a celebrar la cumbre del G8. Los 8 más poderosos se juntarán para especular con su poder. Lawrence invita a Gina para que le acompañe y será así como ella irá viendo muy de cerca las injusticias que nos rodean cada día y por las que, aquellos que realmente pueden, no hacen nada.

Cuando no tienes nada, no puedes perder nada. Todo el valor que le falta a Lawrence para hacer aquello que le gustaría, le sobra a Gina que no se cortará ni un pelo en decir las cosas tal como son, sin diplomacias, sin delicadezas y sin importarle lo que pueda perder con ello. Pero... ¿es capaz una sola persona de cambiar algo?

A veces hay que arriesgarse por aquello en lo que de verdad creemos, sin miedos. Porque quizá... quién sabe, quizá podamos lograrlo!


domingo 27 de abril de 2008

Alta Fidelidad

John Cusack en 'Alta Fidelidad'

Aún sigo haciéndome la misma pregunta. ¿Realmente elijo yo escuchar música triste cuando estoy deprimida, o es que me deprimo por escucharla? La influencia que tiene el arte en nuestros sentimientos es más fuerte de lo que pensamos...

Pero en todo este tiempo he aprendido una cosa: las ganas de cortarse las venas son directamente proporcionales a las veces que escuches a Los Secretos. Así que para contrarrestar, aquí va algo un poco más animado.



Joey Ramone - What a Wonderful World

miércoles 23 de abril de 2008

Top Five de libros

Haciendo un pequeño homenaje a Nick Hornby y aprovechando que es el día del libro, aquí dejo mi Top Five de los libros que me compraría hoy (mañana serán otros, pasado otros... y así hasta llevarme a la ruina o a la falta de espacio...).

- ‘La insoportable levedad del ser’ de Milan Kundera. Leído y releído pero por no sé qué extraña razón, falta en mi biblioteca.

- ‘Once tipos de soledad’ de Richard Yates. Un día apunté este título y se ha ido quedando apartado hasta resurgir hoy. Tiene buena pinta pero... quién sabe. Tendré que leerlo.

- ‘No tengo boca y debo gritar’ de Harlan Ellison. No soy una devota de la ciencia ficción, pero de vez en cuando se escapan cosas interesantes. Esta debe de ser una de esas. Un libro de relatos de los cuales me ha llamado la atención precisamente el que da título al libro.

- ‘Odiseo y Penélope’ de Mario Vargas Llosa. Me gusta el modo de escribir de Vargas Llosa. Es sencillo, agradable y casi ni te das cuenta de que ya te has terminado el libro. Pero si además me cuenta una historia como la de Odiseo y Penélope... perfecto. Algo de teatro había que meter en la cesta.

- ‘Ulyses’ de James Joyce. Todo un clásico que debo tener en mi biblioteca, a ser posible en tapas duras (me gustan los libros de tapas duras).

Una buena mezcla de personas, comportamientos, psicologías y viajes tanto físicos como emocionales. Este es mi Top Five de hoy.