miércoles, 5 de agosto de 2009

Pedantería

Pedante: 1. adj. Dicho de una persona: Engreída y que hace inoportuno y vano alarde de erudición, téngala o no en realidad. U. t. c. s.

Disculpe usted pero no creo encajar dentro de tal denominación... Mi alarde nunca es inoportuno.

Mis formas no siempre son las adecuadas. Es más, casi nunca lo son. Puedo caer en la prepotencia o el snobismo sin darme cuenta y, por supuesto, sin pretenderlo en absoluto. Pero tiendo a decir las cosas tal cual las pienso, sin darme cuenta de que mis pensamientos creen ser la verdad universal, aunque yo no lo piense así. Qué quieres que le haga, van por libre y no puedo atarlos.

No tengo la verdad, ni el conocimiento absoluto. Pero defiendo a capa y espada mis ideas, porque ya son lo único que me queda a lo que poder aferrarme. Y si me las quitas, dime, ¿qué me quedará entonces?

Pero no me catalogues por mis gustos o mis aficiones. No me discrimines por amar cosas distintas a las tuyas. No me desprecies por no valorar lo que tú valoras. Y así yo podré empezar a abrir mis ideas al mundo.

Hoy es un buen día para ver Alta Fidelidad. ¿Os he hablado alguna vez de ella? Sí, seguro que sí... Aquí os dejo algunos trozos de la película para que os deleitéis. Un top five (o four) de momentos de la película.


6 comentarios:

Anónimo dijo...

¿No me catalogues por mis gustos o mis aficiones? ¿No me discrimines por amar cosas distintas a las tuyas? ¿No me desprecies por no valorar lo que tú valoras? No lo hago. ¿Y tú?

Thabitha dijo...

Claro. Ya sabes, soy una pedante y una snob, jaja ;)

Josu dijo...

LOS REGALOS QUE NO TENEMOS QUE ACEPTAR

Era un profesor comprometido y estricto, conocido también por sus alumnos como un hombre justo y comprensivo.
Al terminar la clase, ese día de verano, mientras el profesor ordenaba unos documentos encima de su escritorio, se le acercó uno de sus alumnos y, en forma desafiante, le dijo:
—Profesor, lo que me alegra de haber terminado la clase es que no tendré que escuchar más sus tonterías y podré descansar de verle esa cara aburrida.
El alumno estaba erguido, con semblante arrogante, en espera de que el profesor reaccionara ofendido y descontrolado.
El profesor miró al alumno por un instante y, en forma muy tranquila, le preguntó:
—Cuando alguien te ofrece algo que no quieres, ¿lo recibes?
—Por supuesto que no —contestó, de nuevo en tono despectivo, el muchacho.
El alumno quedó desconcertado por la calidez de la sorpresiva pregunta.
—Bueno —prosiguió el profesor—, cuando alguien intenta ofenderme o me dice algo desagradable, me está ofreciendo algo, en este caso una emoción de rabia y rencor, que puedo decidir no aceptar.
—No entiendo a qué se refiere —dijo el alumno, confundido-
—Muy sencillo —replicó el profesor—; tú me estás ofreciendo rabia y desprecio, y si yo me siento ofendido o me pongo furioso, estaré aceptando tu regalo; y yo, mi amigo, en verdad prefiero obsequiarme mí propia serenidad. Muchacho —concluyó el profesor en tono gentil—, tu rabia pasará, pero no trates de dejarla conmigo, porque no me interesa; yo no puedo controlar lo que tú llevas en tu corazón, pero de mí depende lo que yo cargue en el mío.

(No sé quién es el autor.)
Un abrazo.

Thabitha dijo...

Muy adecuado Josu ;) Gracias!

troyana dijo...

Thabitha,
precisamente de la pedantería he hablado hoy con mi hermana.No sólo la ignorancia es atrevida,también la sabiduría o pseudo-sabiduría cuando a uno/a se le sube a la cabeza.En cualquier caso,que cada palo aguante su vela,es decir vigilemos cada uno/a nuestro nivel de arrogancia o pedantería y los demás,si lo consideran oportuno,que hagan lo propio. A mí personalmente,cada vez más me interesan las personas que aún teniendo todas las virtudes imaginables,no dejan de ser humildes ni pierden nunca la condición de "eternos aprendices" que al fin y al cabo es lo que somos tod@s.
El cuento de Josu sobre "LOs regalos que no tenemos que aceptar" es un buen antídoto contra los aspectos que más nos pueden alterar de los demás.
bss

Thabitha dijo...

Troyana: "eternos aprendices". Esa es la expresión. Así deberíamos ser todos.
Saludos!