martes, 19 de febrero de 2008

In-Comunicación


Se acabaron los gritos. La afonía impide ya que ningún sonido salga de la garganta. La comunicación se hace tan difícil cuando la gente no quiere escuchar, que finalmente, agotado, y sin voz, tienes que desistir del intento.

Ionesco dice que la comunicación no es imposible ¿no, CAO? Imposible quizá no sea (quizá). Pero el agotamiento hace que se desista de ser entendido.Ya no habrá más gritos, ni ruegos, ni señales. Porque se perdieron en el aire. Y esta noche, las nubes polares vendrán a llevárselos lejos.

6 comentarios:

CaO dijo...

No te des por vencida, pequeña nube de verano. A lo mejor había que dejar de gritar, de rogar, de mandar señales. A lo mejor es ahora cuando la verdad consiga salir a la luz.

Sea como sea, no estás sola. En el silencio, en la afonía o en medio de gritos ensordecedores.

Un abrazo muy, muy fuerte!

Anónimo dijo...

Para que te entiendan quizá no sea necesario gritar, sino hablar alto y claro, mirando a los ojos, y en su mismo idioma. Y, si mandas señales, asegurate de que puede entenderlas. ¿Le has mandado un buen manual? ¿Das por hecho que podría hacer aterrizar un avión sólo por la posición de las banderas en tu mano? ¿No estarás mandando en caracteres cirílicos el mensaje¿ ¿O son ideogramas chinos?

Thabitha dijo...

CAO: Gracias pequeña amapola ;) Gracias por taparme con una manta cuando tengo frío. Un abrazo también para ti.
Anónimo: para entender las señales hay que conocer a la persona que las lanza. Si no las entienden es porque no conocen.
Es muy fácil saber que una persona tiene gripe si dice 'tengo gripe'. Pero entonces ¿para qué estarían los médicos?.
Si una persona nos importa algo, tendremos que esforzarnos en interpretar los síntomas que nos muestra.
Si no entiendes lo que alguien te quiere decir piensa que: 1 quizá no conozcas lo suficiente a esa persona, 2 quizá no te importe mucho y por lo tanto esos gritos pasan desapercibidos para ti, 3 quizá sois demasiado distintos para poder entenderos.
El arte no es claridad sino sentimiento, percepción, metáforas que envuelven mil sentidos. Averigua lo que a ti te sugiere.

Juan Cosaco dijo...

Quizás el sentido del arte no sea tanto enviar un mensaje, como expresar lo que se siente. El arte es necesidad, aunque yo tampoco le diría al médico "ey, colega, tengo un problema con los hilos de mi destino", sino que le diría que estoy afónico. Pero no hablamos de médicos.

El arte lleva mensajes, bien, pero no sólo de arte vive el cambiador de mundos: hacen falta muchos panfletos y cartas claras a presidentes de superpotencias, no?

Cuando se ha gritado hasta reventar los pulmones, cuando se ha escrito hasta que sangran los dedos y cuando se ha buscado hasta que uno se pierde, entonces uno se gana el derecho al descanso, a la muerte y al renacimiento. Y ese premio sólo lo puede dar uno mismo.

Entonces tendrá que empezar otra obra de arte.

Salud y ánimos!

Anónimo dijo...

Pues que no lo veo, Loba. El médico está para curar, no para hacer de detective.
Y el arte no es mejor por ser oscuro. Si no entienden tus metáforas, o sugieren cosas distintas a lo que querías, no te quejes. Lo has comunicado mal.
Incluso me atrevo a afirmar que es mal arte el que no se entiende. La arquitectura se hace para ser usada (y si no la puedes entender ni se puede usar es un desastre), es arte malo. El teatro se hace para el público. El cine también. Hacerlo confuso es síntoma de desconocimiento, no de sabiduría.
Digo yo, que lo mismo me convences de que no.

Thabitha dijo...

Juan: Exactamente, a veces hay que dejar el mensaje claro y creo que cuando he tenido que hacerlo así ha sido. Pero no en esta ocasión. La respuesta a los gritos estaba en si se sabían interpretar o no. Ya tengo la respuesta, otra cosa es que me guste.
Y ahora me he ganado el derecho a descansar y a morir. Y ya se verá si se renace.
Anónimo: Esa es la diferencia entre tú y yo ("El teatro se hace para el público. El cine también."). Si todo el arte se hiciera para el público solo habría superproducciones americanas ¿no crees? El arte es algo íntimo, de cada uno, y a ti te llegará una clase de arte y a mí otra distinta. Y yo no hablo de un arte mejor que otro, simplemente son distintos. No creo que sea mal arte el que no se entiende, porque siempre habrá alguien a quien le emocione o le llegue hondo; otra cosa es que tú, por el momento que vives, no lo veas. ¿Acaso nunca has leído un libro que no te ha dicho absolutamente nada y al cabo de los años lo vuelves a leer y te llega muy dentro?