martes, 9 de diciembre de 2008

Odiseo y Penélope

Odiseo y Penélope es una versión de la Odisea en teatro, que escribió Mario Vargas Llosa y que se representó por vez primera el 3 de agosto de 2006 en el Festival de Teatro Clásico de Mérida. Fue interpretada por el propio Mario Vargas Llosa con Aitana Sánchez-Gijón, bajo la dirección de Juan Ollé.

Tal como describe el propio Vargas Llosa, “Odiseo y Penélope es una versión minimalista de la historia clásica, que los dos protagonistas cuentan, interpretan y leen, una vez concluida la matanza de los pretendientes y las siervas traidoras, en Ítaca”.

La historia, todos la conocemos: Odiseo, tras la batalla de Troya, intenta volver a Ítaca con su amada Penélope. Pero en el camino, los dioses le pondrán numerosas trabas para impedir que esto suceda. Finalmente, gana el amor y Odiseo logra llegar a su ciudad con su amada Penélope que le ha estado esperando inventándose tretas para engañar a los múltiples pretendientes que la acosaban.

En esta obra, una vez juntos, bajo el calor de las mantas, cuentan la historia de las aventuras de Odiseo juntos, para convertir ese pasado en algo de los dos, como si nunca se hubieran separado.

“Odiseo: Que sea nuestra historia Penélope. Ayúdame a reconstruirla. Compártela conmigo. Yo mismo no la tengo clara y ordenada en mi memoria. Resucitémosla juntos, como si la hubiéramos vivido los dos.
Penélope: ¿Quieres que juguemos a inventar el pasado, Odiseo?
Odiseo: No a inventarlo. A hacerlo, a vivirlo de verdad, otra vez, con la fantasía y la memoria, pero, ahora, juntos. El pasado es maleable como la arcilla, depende de nosotros tanto como el futuro, Penélope.”


Esta historia, en todas sus versiones, al final siempre será una hermosa historia de viajes y reencuentros. De luchas por alcanzar aquello que deseamos. Del camino que debemos seguir sin permitir que los cantos de las sirenas, los huracanes, o los cíclopes, nos desvíen de él impidiendo que alcancemos nuestro objetivo.

[...]
No los encontrarás, ni a Lestrigones
Ni a Cíclopes ni al fiero Poseidón,
Si no los llevas tú dentro del alma,
Si tu alma no los hace erguirse enfrente.
[...]
Ten a Ítaca fija ante la mente.
Llegar allí es tu vocación. No debes,
Sin embargo, forzar la travesía.
Mejor que se prolongue muchos años;
Que arribes a tu isla siendo viejo,
Rico con lo ganado en el camino,
Sin esperar a enriquecerte en Ítaca.

C.V. Cavafis

3 comentarios:

josemaria dijo...

Ufff... Qué quieres que te diga, Loba... Yo fuí a ver la obra el año de su estreno al teatro romano de Mérida y, a pesar de mi admiración hacia Vargas LLosa como escritor, me parecio sumamente mala. Seguramente porque sus dotes como actor, pobre, son muy tristes (y Aitana tampoco es que destaque mucho, la verdad), pero la cosa es que a pesar del entorno me aburrí como una ostra.

Thabitha dijo...

Hola Jose María y bienvenido a mi pequeña estepa. Yo no vi la obra representada, pero la he leído y me ha encantado. Probablemente Vargas Llosa no sea un gran actor y lo suyo sea solo la literatura, no lo sé. Sin embargo me sorprende lo que dices de Aitana Sánchez-Gijón, a quien yo siempre he considerado una gran actriz (además de una gran mujer). Una lástima, pero en ese caso, me alegro de no haberla visto representada y quedarme con el buen sabor de boca de haberla leído a gusto.
Un saludo!

josemaria dijo...

No dudo lo de gran mujer. Y preciosa, además. Y mejorando con los años, por si fuera poco. Pero como actriz a mi no hace más que darme desengaños. De las películas que recuerdo de ella en los últimos 10 años sólo salvo a "La Puta y la ballena" y más por la historia que por su interpretación. En "La carta esférica" su papel es, a mi juicio, pésimo y en treatro no la había visto nunca antes de esta obra y ya ves la impresión que me dió... ¡ay!