martes, 16 de septiembre de 2008

Si se callase el ruido

Hoy he soñado contigo. Te he visto al borde de un precipicio. Te ibas acercando peligrosamente mientras yo observaba. No me preocupaba porque estaba lo suficientemente cerca para poder sujetarte a tiempo en caso de que cayeras. Pero de la nada ha surgido una piedra que se ha interpuesto en tu camino haciendo que tropezaras y perdieras el equilibrio. Rápidamente he corrido hacia ti para sujetarte, pero entre nosotros había un cristal que no había visto antes y me ha cortado el camino. Este cristal ha impedido que puediera acercarme a ti para sujetarte y, mientras peleaba con él, veía cómo ibas cayendo, poco a poco, hacia el vacío oscuro de tus temores. Y yo solo podía observarlo con punzadas en el corazón por perderte así, sin poder hacer nada para salvarte, para evitarlo...

Hay veces que el ruido que nos rodea impide que podamos escuchar los gritos de las personas que tenemos al lado. No quiero quedarme sorda. Háblame, grítame... y si no te oigo, pégame para que me dé cuenta de que me estás llamando. Entonces bajaré el volumen del mundo para poder escucharte y soplaré tus heridas.


Ismael Serrano - Si se callase el ruido

3 comentarios:

insolente dijo...

Bueno, miralo por este lado. A veces hay caídas que en vez de ser perjudiciales te ayudan a despejarte las ideas y a saber que un determinado camino no es el adecuado. Sólo hay que aprender a levantarse, y hacerlo lo más dignamente posible. Aunque, eso sí, no dejo de reconocer que toda caída es dolorosa.
De todas maneras no creo que vayas a perder a nadie por una dichosa caída ¿no? A lo mejor no hace falta que te hable, que te grite ni que te pegue. A lo mejor lo único que necesita es verte sonreir ¿no te parece? En fin. Echamos de menos en este blog tus ideas para salvar el mundo del embite fascisto-capitalista. Recibe un saludo desde la otra trinchera.

Thabitha dijo...

Jaja gracias Insolente.
Nadie es imprescindible en esta vida, o eso dicen. Está claro que la gente se caerá conmigo o sin mí. Pero como amigo, duele ver como alguien a quien aprecias cae sin que tú puedas hacer nada porque el ruido ha impedido que oigas sus gritos.
Mis ideas se han cogido unos meses de vacaciones. Mi cabeza no llegaba a todo y había demasiados ruidos interfiriendo en ella. Pero ha vuelto. Estoy preparando cosas nuevas, con libros interesantes que, estoy segura, te agradarán jaja ;) Ahora solo me falta algo de tiempo.
En cuanto a lo de verme sonreir, últimamente es fácil. Ya sabes, el photoshop hace milagros!!
Saludos desde la estepa!

insolente dijo...

Casí apostaría que tu amigo agradece de veras tu interés, y eso le ayudará a levantarse mejor.
Esperamos impacientemente el debate dialéctico que irremediablemente vas a perder, como no te prepares mejor.
Un abrazo!