viernes, 27 de marzo de 2009

Érase una vez...


Quiero que la calle se llene de payasos armados con flores, de palabras con un único sentido y de soles a la medianoche. Quiero un mundo sin fronteras y sin muros que nos limiten, donde la nada esté lejos y el todo cerca. Un mundo donde caperucita no tema ir sola por el bosque y en el que no haya lobos feroces que nos coman el alma.

Hoy te propongo que liberemos a los dragones de malvados caballeros. Que encerremos a los príncipes en lo alto de los torreones. Que la bella despierta caiga en un profundo sueño. Que el lobo se pierda en un bosque de caperucitas. Y que la cenicienta le dé calabazas al príncipe azul. Hoy te propongo que nuestro cuento sea el que nosotros queramos, y no el que nos marquen desde fuera.

Dime, ¿y tú qué quieres?

4 comentarios:

La Dama Se Esconde dijo...

Que las personas a las que quiero no sufran.

Poco a poco, me voy quedando con la parte que prefiero, aunque a veces me cuesta interpretar las pretensiones ajenas... ¿Acaso no existen otros cuentos? Habrá que buscarlos, porque es maravilloso tener fantasías.

BIQUIÑOS

Thabitha dijo...

Siempre existen otros cuentos Dama, y siempre los que nosotros queramos que existan. Eso es lo maravilloso de los cuentos.
Biquiños

Anónimo dijo...

Porque nómada nací del desierto escaparé ya no hay anclas en mi mente la danza del viento es mi compás.
Cazador furtivo que acechas mi vuelo loco no me hecharé atrás más temo a la oscuridad de vivir como un muerto
Locos, si, solo para locos.
Un abrazo.
Josu.

Thabitha dijo...

Sí, solo para locos Josu. Adentrate en este pequeño Teatro mágico, sólo para locos.