jueves, 28 de junio de 2007
miércoles, 27 de junio de 2007
La princesa y el enano
Aquí dejo un cuento que me encanta. El vídeo es de la película Tesis, el primer largometraje de Alejandro Amenábar. El cuento es de Oscar Wilde, The Birthday of the Infanta. Gana mucho contado por Fele Martínez. Si os gusta, os recomiendo otro cuento de Wilde: El príncipe feliz
Espero que os guste.
Espero que os guste.
domingo, 24 de junio de 2007
El perfume de nuestra tierra
A Kenizé Mourad muchos la conocertán por su famosa obra ‘De parte de la princesa muerta’, basada en la aventurosa vida de su madre durante la Segunda Guerra Mundial. Diez años después, sacó la “segunda parte”, ‘Un jardín en Baldapur’, donde los protagonistas pasan a ser su padre y ella misma.
Con ‘El perfume de nuestra tierra’ deja el género de novela “biográfica” para adentrarse en el género periodístico. Se trata de una serie de entrevistas que realizó durante su período como corresponsal en Oriente Medio.
Son entrevistas con un carácter enormemente humano, con las que se pretende que el lector entienda mejor el conflicto Israelo-Palestino así como a las personas que lo sufren. Nos encontramos con una gran variedad de personajes, desde extremistas (de ambos bandos) hasta rabinos que luchan por los derechos humanos o soldados israelíes objetores, pasando por “árabes israelíes” o madres que solo quieren vivir en paz.
Resulta muy duro leer algunas de las entrevistas. Hay personas que han sufrido tanto que ya solo les queda una muerte digna como forma de lucha. Otros, en cambio, luchan con gran fortaleza por vivir.
Al final se resumen en un anexo la cronología del conflicto o momentos importantes como los acuerdos de Oslo, Camp David... Personalmente, recomiendo leer este anexo al principio para poder entender mejor algunas de las ideas que se expresan en las entrevistas.
Este libro fue escrito en 2003 y, sin embargo, desgraciadamente, es un tema que sigue de actualidad en todos los telediarios.
Con ‘El perfume de nuestra tierra’ deja el género de novela “biográfica” para adentrarse en el género periodístico. Se trata de una serie de entrevistas que realizó durante su período como corresponsal en Oriente Medio.
Son entrevistas con un carácter enormemente humano, con las que se pretende que el lector entienda mejor el conflicto Israelo-Palestino así como a las personas que lo sufren. Nos encontramos con una gran variedad de personajes, desde extremistas (de ambos bandos) hasta rabinos que luchan por los derechos humanos o soldados israelíes objetores, pasando por “árabes israelíes” o madres que solo quieren vivir en paz.
Resulta muy duro leer algunas de las entrevistas. Hay personas que han sufrido tanto que ya solo les queda una muerte digna como forma de lucha. Otros, en cambio, luchan con gran fortaleza por vivir.
Al final se resumen en un anexo la cronología del conflicto o momentos importantes como los acuerdos de Oslo, Camp David... Personalmente, recomiendo leer este anexo al principio para poder entender mejor algunas de las ideas que se expresan en las entrevistas.
Este libro fue escrito en 2003 y, sin embargo, desgraciadamente, es un tema que sigue de actualidad en todos los telediarios.
sábado, 23 de junio de 2007
Underground

Dirigida por Emir Kusturica en 1995, esta película provocó grandes críticas que hicieron que se planteara dejar el cine. Afortunadamente, no lo llegó a hacer.
Bañada por ese realismo mágico que caracteriza las películas de Kusturica y que le confiere ese toque de humor, esta película narra la historia de Yugoslavia, un país que ha vivido una situación de guerra constante. Y lo cuenta a través de la vida de una serie de personajes. La película se estructura en 3 partes: la Segunda Guerra Mundial, la Guerra Fría, la Guerra de los Balcanes.
El Negro es, junto con su camarada Marko, un traficante de armas, vividor, mujeriego. Está profundamente enamorado de Natalia, una actriz frívola que busca el poder. Aprovechando la guerra, Marko recluye a El Negro y un grupo más en un sótano, y de esta forma consigue casarse con Natalia. Para mantener en el sótano a este grupo, les hace creer que la guerra continúa y que los nazis les buscan. Mientras tanto, arriba la guerra ha terminado y está en el poder Tito con su régimen comunista. Marko convierte a El Negro en un héroe de la revolución, un luchador que murió por la libertad de su país (aunque sigue viviendo escondido y creyendo que los nazis aún están en Yugoslavia). Para mantener la farsa montará en el sótano un sistema de alarmas y de simulacros de bombardeos, racionamiento de alimentos, vídeos sobre los bombardeos... etc.
Kusturica nos muestra en esta película a una sociedad consumida por la mentira, por la manipulación de imágenes, de información y de personas. Es un ensalzamiento del antinacionalismo, sea de la parte de que sea. También denuncia la estafa que supuso el estalinismo yugoslavo, comparándolo a la farsa que viven en el sótano. Los de arriba engañan a los de abajo con un falso socialismo en el que los más pobres (muchos) son explotados en beneficio de los más ricos (unos pocos).

La idea de que se pueda mantener a un grupo que piense que lo que existe en el sótano es real, se relaciona con la manipulación de la gente por los medios de masa. "Mi filme es exactamente lo contrario de un filme de propaganda. Hago películas que están al lado de los perdedores y no de los que utilizan la máquina de propaganda para sus intereses personales". La historia la cuentan los vencedores y, de esta forma, cuentan una historia modificada a su antojo para defender los intereses de los que están en el poder. Esto se ve reflejado en la historia de esas personas que permanecen 20 años en un sótano y que al salir de él comprenden que todo aquello era una ficción. Esta película nos habla de un lenguaje político que transforma las mentiras en poder y en verdad.
Este sótano refleja una sociedad esclavizada porque desconocen la verdad y viven engañados; una sociedad encadenada dentro de una caverna, y que solo puede ver las sombras de la realidad.
“La guerra más dura es aquella en la que uno mata a su hermano”. Para Kusturica, el de Yugoslavia ha sido un conflicto que ha enfrentado a gente hermana. Todos somos ciudadanos de un mismo mundo y las discriminaciones no hacen sino marcar unas fronteras que deberían desaparecer. Por eso, al final de la película, se crea un ambiente festivo en el que las personas que antes habían estado enfrentadas, se unen para celebrar una fiesta dejando de lado diferencias, enfrentamientos y rencores, olvidando lo pasado. Desde luego esto es una utopía, y lo representa aislando ese trozo de tierra, que se va separando poco a poco mientras ellos siguen con la celebración, dándonos a entender que es una isla utópica. Es una metáfora de que es necesaria una reconstrucción del país y para ello es necesaria la reconciliación de aquellas personas que han estado enfrentadas durante el conflicto. Sin embargo, ¿esto es posible?
“Este cuento no tiene fin” “Recordaremos nuestro país cuando contemos a los niños un cuento eterno: Érase una vez un país”
Bañada por ese realismo mágico que caracteriza las películas de Kusturica y que le confiere ese toque de humor, esta película narra la historia de Yugoslavia, un país que ha vivido una situación de guerra constante. Y lo cuenta a través de la vida de una serie de personajes. La película se estructura en 3 partes: la Segunda Guerra Mundial, la Guerra Fría, la Guerra de los Balcanes.
El Negro es, junto con su camarada Marko, un traficante de armas, vividor, mujeriego. Está profundamente enamorado de Natalia, una actriz frívola que busca el poder. Aprovechando la guerra, Marko recluye a El Negro y un grupo más en un sótano, y de esta forma consigue casarse con Natalia. Para mantener en el sótano a este grupo, les hace creer que la guerra continúa y que los nazis les buscan. Mientras tanto, arriba la guerra ha terminado y está en el poder Tito con su régimen comunista. Marko convierte a El Negro en un héroe de la revolución, un luchador que murió por la libertad de su país (aunque sigue viviendo escondido y creyendo que los nazis aún están en Yugoslavia). Para mantener la farsa montará en el sótano un sistema de alarmas y de simulacros de bombardeos, racionamiento de alimentos, vídeos sobre los bombardeos... etc.
Kusturica nos muestra en esta película a una sociedad consumida por la mentira, por la manipulación de imágenes, de información y de personas. Es un ensalzamiento del antinacionalismo, sea de la parte de que sea. También denuncia la estafa que supuso el estalinismo yugoslavo, comparándolo a la farsa que viven en el sótano. Los de arriba engañan a los de abajo con un falso socialismo en el que los más pobres (muchos) son explotados en beneficio de los más ricos (unos pocos).

La idea de que se pueda mantener a un grupo que piense que lo que existe en el sótano es real, se relaciona con la manipulación de la gente por los medios de masa. "Mi filme es exactamente lo contrario de un filme de propaganda. Hago películas que están al lado de los perdedores y no de los que utilizan la máquina de propaganda para sus intereses personales". La historia la cuentan los vencedores y, de esta forma, cuentan una historia modificada a su antojo para defender los intereses de los que están en el poder. Esto se ve reflejado en la historia de esas personas que permanecen 20 años en un sótano y que al salir de él comprenden que todo aquello era una ficción. Esta película nos habla de un lenguaje político que transforma las mentiras en poder y en verdad.
Este sótano refleja una sociedad esclavizada porque desconocen la verdad y viven engañados; una sociedad encadenada dentro de una caverna, y que solo puede ver las sombras de la realidad.
“La guerra más dura es aquella en la que uno mata a su hermano”. Para Kusturica, el de Yugoslavia ha sido un conflicto que ha enfrentado a gente hermana. Todos somos ciudadanos de un mismo mundo y las discriminaciones no hacen sino marcar unas fronteras que deberían desaparecer. Por eso, al final de la película, se crea un ambiente festivo en el que las personas que antes habían estado enfrentadas, se unen para celebrar una fiesta dejando de lado diferencias, enfrentamientos y rencores, olvidando lo pasado. Desde luego esto es una utopía, y lo representa aislando ese trozo de tierra, que se va separando poco a poco mientras ellos siguen con la celebración, dándonos a entender que es una isla utópica. Es una metáfora de que es necesaria una reconstrucción del país y para ello es necesaria la reconciliación de aquellas personas que han estado enfrentadas durante el conflicto. Sin embargo, ¿esto es posible?
“Este cuento no tiene fin” “Recordaremos nuestro país cuando contemos a los niños un cuento eterno: Érase una vez un país”
viernes, 22 de junio de 2007
Beatriz y los cuerpos celestes

"No intentes enterrar el dolor: se extenderá a través de la tierra, bajo tus pies; se filtrará en el agua que hayas de beber y te envenenará la sangre. Las heridas se cierran, pero siempre quedan cicatrices más o menos visibles que volverán a molestar cuando cambie el tiempo, recordándote en la piel su existencia, y con ella el golpe que las originó. Y el recuerdo del golpe afectará a decisiones futuras, creará miedos inútiles y tristezas arrastradas, y tú crecerás como una criatura apagada y cobarde. ¿Para qué intentar huir y dejar atrás la ciudad donde caíste? ¿Por la vana esperanza de que en otro lugar, en un clima más benigno, ya no te dolerán las cicatrices y beberás un agua más limpia? A tu alrededor se alzarán las mismas ruinas de tu vida, porque allá donde vayas llevarás a la ciudad contigo. No hay tierra nueva ni mar nuevo, la vida que has malogrado queda en cualquier parte del mundo. Tengo veintidós años, y hablo por boca de otros.
Estas mismas palabras que repito las he leído en libros. Algunos se escribieron hace mil años, otros se publicaron hace dos. Porque al fin y al cabo todo lo que se escribe acaba por ser una nota a pie de página de algo escrito antes. Existe un solo tema, la vida, y la vida es siempre la misma: una misma radiación impregna al universo entero y no está asociada a ningún objeto en particular. Todos nuestros actos, todos nuestros amores, son repeticiones de otros ya acaecidos y por eso siempre encontraremos en un libro la respuesta a alguna de nuestras preguntas. El problema radica en que no entenderemos nada de lo escrito en tanto no lo hayamos vivido de un modo u otro y me parece que yo ahora y sólo ahora empiezo a comprender frases leídas hace tiempo.
Estas mismas palabras que repito las he leído en libros. Algunos se escribieron hace mil años, otros se publicaron hace dos. Porque al fin y al cabo todo lo que se escribe acaba por ser una nota a pie de página de algo escrito antes. Existe un solo tema, la vida, y la vida es siempre la misma: una misma radiación impregna al universo entero y no está asociada a ningún objeto en particular. Todos nuestros actos, todos nuestros amores, son repeticiones de otros ya acaecidos y por eso siempre encontraremos en un libro la respuesta a alguna de nuestras preguntas. El problema radica en que no entenderemos nada de lo escrito en tanto no lo hayamos vivido de un modo u otro y me parece que yo ahora y sólo ahora empiezo a comprender frases leídas hace tiempo.
Ahora comprendo que la ciudad me sigue, que camino siempre por las mismas calles y que hace falta desenterrar la angustia para que no se pudra bajo mis pies. Por esta razón dejo una ciudad y regreso a otra, porque sé que en el fondo habito siempre la misma. Creí dejar atrás el sufrimiento y he comprendido que lo llevo conmigo, y ahora vuelvo a la misma ciudad que odiaba tanto."
Lucía Etxebarría, Beatriz y los cuerpos celestes
domingo, 17 de junio de 2007
Gato blanco, gato negro
Tras la polémica causada con su película "Underground", Kusturica decidió dejar el cine. Sin embargo, unos años después nos sorprende con "Gato negro, gato blanco", película con la que gana el León de Plata a la mejor dirección en el Festival de cine de Venecia, en 1998.
A esta película se la considera continuación de "Tiempo de gitanos" (1988), una historia que se adentra en la cultura gitana y la explotación de sus jóvenes.
"Gato negro, gato blanco" es una extravagante comedia en la que dos ancianos padrinos de la mafia se ven enfrentados por sus dos inútiles hijos, pagando las consecuencias los pobres nietos. Matko, el hijo de Zarije, se alía con Dadan, un desequilibrado cocainómano capo de los gangsters gitanos, para asaltar un tren. Pero fracasará y para pagar su deuda con Dadan, aceptará casar a sus hijos.
En esta película, Kusturica realiza una metáfora sobre la situación del país después de la guerra: denuncia los pactos contranatura, critica a las generaciones intermedias, que cometieron atrocidades durante la guerra; y muestra a los jóvenes como la generación que sufre las consecuencias de los actos de sus ancestros, y tienen que huir del país si no quieren ser arrastrados.
Todo esto nos lo narra de una forma muy peculiar, en un universo surrealista y gitano al cien por cien, donde un cerdo se come lentamente un coche, los vecinos se lían a tiros, un patriarca que va en una silla de ruedas de lo más extravagante y sobrecargada y, como no, la cabra.
Chove en Santiago
Aquí deixo un pedazo da miña terra e do meu corazón.
Chove en Santiago, Luar na Lubre
Chove en Santiago, Luar na Lubre
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