martes, 17 de agosto de 2010

Un muerto encierras

Un muerto encierras - Ismael Serrano

miércoles, 11 de agosto de 2010

Las Horas

"El poeta morirá, el visionario"

viernes, 18 de junio de 2010

Fallece José Sarmago


José Saramago, escritor.

1922 - 2010

jueves, 27 de mayo de 2010

Caverna de Platón

Vivimos en un mundo de “perdidos”. Hipnotizados por emociones prefabricadas, somos incapaces de ver la realidad que se presenta ante nuestros ojos. Necesitamos estímulos falsificados para sentirnos vivos. Y no nos damos cuenta de que la vida la llevamos dentro. De que nosotros, única y exclusivamente, somos responsables de nuestras emociones y de nuestra proyección de ellas en el mundo.

El mundo que nos rodea está lleno de prisas, estrés, ‘ya’, ‘ahora’, ‘tarde’, que nos impiden ver las cosas tal y como son, la realidad tal y como se presenta a nuestros ojos. La vemos infectada por las prisas, por el desorden y por el caos que nos rodea.

Somos esos cavernícolas platónicos que solo son capaces de ver las sombras… ¿No sería mucho más sencillo darnos la vuelta y mirar directamente a la figura original, sin mal interpretaciones, sin malentendidos, sin influencia de los estímulos externos que nos puedan infectar la visión verdadera de las cosas?

Y mientras tanto, yo me canso de repetirme una y otra vez… en un intento frustrado de ser entendida.

“Apresúrate despacio, amor mío, que la noche
reclama nuestra presencia. Es la calma y sus acordes
hoy el lujo imprescindible que nos arrebata el mundo,
los recuerdos olvidados, música callada de estos días de luto.”
Ismael Serrano

lunes, 17 de mayo de 2010

In memoriam

Ronnie James Dio - Holy Diver

(1942 - 2010)

martes, 13 de abril de 2010

Despertar



Amanece mientras bebo el café recién hecho. Ver el primer reflejo del sol en una ventana del edificio de enfrente me hace sentir que el verano está muy próximo. Escucho el despertar de una ciudad adormecida. Las parejas van juntas en el coche pero sin hablarse, ni tan siquiera mirarse. Sus ojos perdidos en un horizonte inexistente mantienen entretenidas sus mentes. “¿Habré apagado la cafetera?”, “Voy a llegar tarde a la reunión de las 9”, “¿Por qué se ha levantado de tan mal humor? ¿Habré hecho algo?”.

La ciudad recibe a sus habitantes con los primeros rayos de un sol que intenta calentar los corazones fríos. El ritmo acelerado del reloj comienza la cuenta atrás, hasta el momento en el que el sol deje paso a su hermana luna para terminar un día más.

Atascos, prisas y malas caras dominan a la gente cansada de la monotonía de sus vidas. Desean lo que no tienen, tienen lo que no desean. Y pensando en lo que les falta, dejan de vivir el presente...

lunes, 12 de abril de 2010

Walking Around - Pablo Neruda

Sucede que me canso de ser hombre.
Sucede que entro en las sastrerías y en los cines
marchito, impenetrable, como un cisne de fieltro
Navegando en un agua de origen y ceniza.

El olor de las peluquerías me hace llorar a gritos.
Sólo quiero un descanso de piedras o de lana,
sólo quiero no ver establecimientos ni jardines,
ni mercaderías, ni anteojos, ni ascensores.

Sucede que me canso de mis pies y mis uñas
y mi pelo y mi sombra.
Sucede que me canso de ser hombre.

Sin embargo sería delicioso
asustar a un notario con un lirio cortado
o dar muerte a una monja con un golpe de oreja.
Sería bello
ir por las calles con un cuchillo verde
y dando gritos hasta morir de frío

No quiero seguir siendo raíz en las tinieblas,
vacilante, extendido, tiritando de sueño,
hacia abajo, en las tapias mojadas de la tierra,
absorbiendo y pensando, comiendo cada día.

No quiero para mí tantas desgracias.
No quiero continuar de raíz y de tumba,
de subterráneo solo, de bodega con muertos
ateridos, muriéndome de pena.

Por eso el día lunes arde como el petróleo
cuando me ve llegar con mi cara de cárcel,
y aúlla en su transcurso como una rueda herida,
y da pasos de sangre caliente hacia la noche.

Y me empuja a ciertos rincones, a ciertas casas húmedas,
a hospitales donde los huesos salen por la ventana,
a ciertas zapaterías con olor a vinagre,
a calles espantosas como grietas.

Hay pájaros de color de azufre y horribles intestinos
colgando de las puertas de las casas que odio,
hay dentaduras olvidadas en una cafetera,
hay espejos
que debieran haber llorado de vergüenza y espanto,
hay paraguas en todas partes, y venenos, y ombligos.

Yo paseo con calma, con ojos, con zapatos,
con furia, con olvido,
paso, cruzo oficinas y tiendas de ortopedia,
y patios donde hay ropas colgadas de un alambre:
calzoncillos, toallas y camisas que lloran
lentas lágrimas sucias.

Pablo Neruda